Canon EOS 600D: toma de contacto.La perspectiva de los usuarios -entre los que nos incluimos- nunca es tan amplia como la de las firmas del segmento fotográfico. Allí donde nosotros vemos un escaparate saturado y a punto de reventar ellos siempre encuentran un resquicio para colar un nuevo modelo. La Canon EOS 600D es un excelente ejemplo de ello: aunque parecía imposible buscar un hueco entre la EOS 550D y la EOS 60D, la firma japonesa lo ha conseguido. Gracias a su pantalla articulada y a algunos retoques menores, esta SLR pasa por ser la mejor preparada entre las más básicas de la firma. Para comprobarlo, QUESABESDE.COM ha pasado unas horas con una unidad recién salida del horno. Canon EOS 600D Y fruto de este planteamiento nace la EOS 600D. El pasado mes de agosto nos preguntábamos -ingenuos- si realmente existía un espacio entre la EOS 550D y la EOS 7D como para colar la por entonces nueva EOS 60D. Parece que así era, y que incluso todavía había margen de maniobra entre las citadas EOS 550D y 60D. El resultado es un laberinto de modelos, denominaciones y prestaciones del que sólo puede salirse acercándonos a la nueva EOS 600D para comprobar sobre el terreno qué ha cambiado. Una pantalla como argumento central Plantear la renovación de una cámara usando como pilar su pantalla puede sonar un poco extraño en el mercado réflex. Pero eso es -simplificando las cosas, claro- lo que ha ocurrido con la nueva EOS 600D, que en esencia viene a ser una EOS 550D con un LCD articulado. O vista desde el otro lado, una EOS 60D que sacrifica alguna prestación (enfoque, ráfaga, construcción…) para ofrecer un cuerpo más ligero y asequible.
Aunque aparentemente el diseño de la EOS 600D es idéntico al de la EOS 550D, si nos fijamos con atención sí hay pequeños detalles que han cambiado. De entrada, el uso de este LCD giratorio no afecta demasiado al tamaño del cuerpo, pero sí repercute ligeramente en el grosor del conjunto.
Más allá de algún que otro retoque estético menor, el resto del diseño y la distribución de los botones permanece intacto. Observando la zona trasera, eso sí, no podemos dejar de preguntarnos si Canon no debería haber buscado un mayor equilibrio entre las EOS 550D y 60D: un dial trasero en condiciones o una segunda rueda de control hubiera sido un excelente añadido. Características calcadas Y es que la EOS 600D no anda muy sobrada de novedades o de argumentos para diferenciarse de su teórica hermana menor. De hecho, si en el exterior los cambios son mínimos (exceptuando la pantalla), en el interior de la cámara son sencillamente inexistentes.
Vídeos más dinámicos La historia se repite al acercarnos a la grabación de vídeo. Todas las mejoras introducidas en su día en la EOS 550D tanto en prestaciones como manejabilidad se replican en este modelo. Así, la EOS 600D ofrece vídeo Full HD de 1920 x 1080 puntos a 30, 25 y 24 fotogramas por segundo. También dispone de controles manuales y una entrada para micrófonos externos. Como suele ocurrir en este tipo de modelos, es necesario pasar obligatoriamente por el dial principal para seleccionar el modo de grabación de vídeo antes de empezar a grabar. Una vez dado este paso, el mismo botón que normalmente se encarga de activar la previsualización en pantalla asume el papel de "REC".
A falta de grandes novedades, siempre es posible recurrir a los detalles. Si en el caso de la parte fotográfica nos encontramos con unos filtros creativos que permiten aplicar efectos bastante vistosos a las imágenes ya tomadas, en el terreno del vídeo la EOS 600D hereda el modo de zoom digital visto en la EOS 60D (3x o 10x respecto a la focal real de la óptica mediante recorte del sensor, pero manteniendo el tamaño de 1920 x 1080) y una curiosa función denominada "video snapshot".
La Canon EOS 600D con el nuevo flash Speedlite 320EX y su peculiar foco para vídeo. Hablando del vídeo, Canon presentaba también esta semana junto a la EOS 600D el nuevo flash Speedlite 320EX que incluye una pequeña -pero bastante potente, como pudimos comprobar- antorcha de tipo LED pensada precisamente para la grabación de clips. En lo más alto de su segmento ¿Justifican una nueva pantalla articulada y unos cuantos retoques la llegada de una nueva réflex? Si lo vemos como una renovación, la respuesta será un contundente no. Pero el planteamiento de Canon no va en esa línea. La EOS 600D no es un relevo prematuro de la aún joven EOS 550D, sino un peldaño más en una gama básica que ahora mismo dispone de nada menos que cuatro modelos en activo (1100D, 500D, 550D y 600D) y con vida para largo. Aunque hubiéramos preferido un auténtico modelo intermedio entre las EOS 550D y 60D en lugar de una versión casi clónica de la primera de ellas pero con pantalla móvil, está claro que la nueva EOS cumple su papel dentro de ese escaparate totalmente segmentado del que hablábamos. no sintonizan bien con esta teoría durante los primeros meses de vida de una cámara. Y es que la EOS 60D puede encontrarse ya por menos de 900 euros, mientras que esta EOS 600D tiene un precio oficial de 820 euros. El tiempo, suponemos, se encargará de reordenar esta situación. En cualquier caso, los optimistas celebrarán la llegada de una nueva opción que dé respuesta a ese supuesto grupo de usuarios que querían una EOS 60D más sencilla o una EOS 550D con pantalla móvil. Los más quisquillosos se quejarán de que cada vez resulta más complicado decantarse por una cámara sin haber hecho antes una tesis doctoral sobre el tema.
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