Tiendas web para revelar fotos.Imprimir imágenes digitales en establecimientos de la Red puede ahorrar costes, sobre todo, si se aprovechan las promociones de descuento. El incremento de la fotografía digital no ha encontrado especial paralelismo en las formas de exponer los resultados en el mundo físico, ya que ha conllevado la desaparición de la mayoría de tiendas de revelado. Permanecen algunos negocios que se encargan de imprimir las fotografías si se llevan grabadas en un soporte óptico, pero no siempre están cerca de casa. Tal vez por ello no sea una mala idea probar con los servicios web que se dedican a la misma actividad. Decenas de empresas on line se encargan de la impresión fotográfica, en bastantes ocasiones, con precios más baratos que los establecimientos físicos y con frecuentes ofertas promocionales. En la actualidad, los consumidores cuentan con diversas alternativas para revelar en Internet sus fotografías, una decisión con la que se pueden abaratar costes en relación a otras posibilidades, como imprimir las imágenes con la impresora doméstica o acudir a una tienda física después de grabar las fotos en un CD o con la propia tarjeta de memoria flash. La otra opción consiste en revelar las fotos en las tiendas tradicionales, que se han reciclado a marchas forzadas para prestar también el servicio de impresión de fotografías digitales y que hasta la irrupción de éstas constituían la única posibilidad para obtener las copias. Sus grandes bazas son la cercanía al usuario y la mayor rapidez de entrega respecto a las empresas que trabajan en Internet. Para minimizar este gasto extra, las tiendas lanzan con frecuencia ofertas que rebajan el precio por copia o regalan los gastos de envío. Por esta razón, es conveniente estar atento a estas promociones para economizar en el revelado. En tiendas como MyPix.com, Reveladodigital.com, Bonusprint, Snapfish, Revelaonline, Leather Photo o Photobox, entre otras, se pueden obtener precios por copia desde 1 céntimo de euro, siempre que se encargue el revelado de un gran número de fotografías y el usuario se beneficie de una de estas ofertas. En la tecnología digital, en cambio, la foto es distinta porque el sensor de la mayor parte de las cámaras se basa en el esquema 3x4 (con copias de 10x13,5 o de 11x15 centímetros, entre otras). Por esta razón, conviene revelar las fotografías en los formatos digitales, ya que son habituales los problemas cuando se busca encajar una imagen digital en los formatos estándares analógicos. Ante esta situación, si por cualquier motivo no desea revelar la foto en el formato digital apropiado, el consumidor tiene dos opciones: insertar dos bandas blancas en los laterales (o en las posiciones superior e inferior de la imagen) para rellenar el espacio vacío o, por el contrario, realizar lo que se conoce en inglés como "cropping". Si el encuadre en una fotografía había resultado muy justo y la cabeza del retratado estaba demasiado cerca de la parte superior, con esta técnica de revelado se corre el riesgo de que, debido a la ampliación, no se aprecie la cabeza entera, sino desde una zona inferior, como las cejas. Por otro lado, también se debe prestar atención a que, por el momento, si se revelan las fotos en los tamaños digitales, es más complicado encontrar álbumes y marcos donde guardar las copias, aunque este problema se solucionará cuando se extienda el revelado en formato digital, porque ya se venden álbumes adaptados a los nuevos formatos. Muchos de los servicios citados ofrecen la elaboración de álbumes y otros soportes para las imágenes del usuario. Por esta razón, se debe conocer qué formatos revela cada tienda. Con frecuencia, solo se acepta JPEG y TIFF, por lo que si en la cámara se había seleccionado otro formato, previamente se deberán convertir las imágenes en el ordenador con un programa de edición de imágenes. Para evitar este paso, si la cámara puede guardar las imágenes en diversos formatos, es más cómodo fijar directamente el que la tienda de revelado acepte. Fuente: |
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