Remarcan la necesidad de proteger la piel en verano.En esta época del año se agravan las complicaciones provocadas por la radiación solar. Cada año los especialistas recuerdan la importancia de evitar la exposición solar excesiva y hacen hincapié en la utilización de productos que ayuden a preservar la salud cutánea.
Tomar sol es una actividad placentera e inclusive recomendada por los especialistas, sobre todo como complemento del tratamiento médico indicado para algunas patologías dermatológicas como la psoriasis o por los beneficios que trae la vitamina D para prevenir la osteoporosis.
Sin embargo, debido a los efectos sumamente nocivos que genera la absorción de radiación UVA y UVB, es importante tomar sol sin caer en el exceso, y sobre todo teniendo en cuenta ciertos cuidados.
En este sentido, lo fundamental es evitar el horario más peligroso que va de las 12 del mediodía a las 3 de la tarde, aunque estrictamente los especialistas proponen evitar el sol entre las 10 y las 16 en el caso de tener una piel extremadamente sensible.
Además es vital utilizar productos con Factor de Protección Solar (FPS) que ayuden a cuidar la piel mientras le brindan un bronceado natural, paulatino, progresivo y sobre todo saludable.
"La luz solar tiene algunos rayos potencialmente riesgosos: los UVB que llegan a las capas más superficiales de la piel y son responsables del enrojecimiento y las quemaduras solares, y los UVA que penetran en las capas más profundas y atraviesan los vidrios de ventanas y anteojos. Además éstos son responsables del envejecimiento cutáneo prematuro. Este, junto con el fototipo y tono de piel que cada persona tiene, es el principal concepto que hay que tener en cuenta antes de exponerse al sol. Considerando ambas cuestiones, el segundo paso es consultar al dermatólogo para saber cuáles son las mejores opciones en cuanto a protectores solares. No obstante, con respecto a este punto, en líneas generales podemos decir que para que una crema brinde seguridad debe tener un FPS igual o superior a 15, debe aplicarse media hora antes de la exposición y re-aplicarse cada 2 horas, y preferentemente debe tratarse de una fórmula resistente al agua", comentó la doctora Rita García Díaz, médica especialista en Dermatología y Dermatología Pediátrica, miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD).
"También es importante proteger la piel de los labios con un producto especialmente formulado para ese fin, y sin lugar a dudas ocuparse de la hidratación posterior de la piel. Para eso, nada mejor que un baño corto, tibio y reparador tanto de la piel como del cuero cabelludo y el pelo, 'completado' con una correcta hidratación de toda la zona expuesta, ya sea con crema humectante o con alguna formulación en gel que contenga vitamina A, C y E que son nutrientes de la piel y antioxidantes. Esto se debe 'enmarcar' dentro de lo posible con la ingesta de dos litros de agua al día como mínimo", agregó la especialista, también médica principal del servicio de Dermatología del Hospital de Niños J. P. Garrahan.
Otro concepto que los dermatólogos se encargan de remarcar una y otra vez es el de la educación desde la niñez y de por vida. Inclusive, lo que proponen es adquirir hábitos saludables respecto al sol que incluyen no sólo comprar los productos adecuados, evitar ciertas horas, usar anteojos de sol, gorros o sombreros, sino también consultar periódicamente al dermatólogo para que éste pueda advertir signos de peligro o fotoenvejecimiento.
"Si tenemos en cuenta que el 70 por ciento del daño solar se produce durante los primeros 18 años de vida, nos daremos cuenta de lo importante que es educarnos desde chicos, así tomo también educar a los niños. Ésa es la única forma para evitar daños a mediano o largo plazo", sostuvo por su parte el doctor Jorge Laffarge, médico dermatólogo de la SAD, institución que permanentemente realiza campañas informativas y que en especial en esta época del año refuerza sus acciones.
"Personalmente, creo que en los últimos 10 años la población ha comenzado muy gradualmente a tomar conciencia de que la protección solar es necesaria. La gente está informada respecto del uso de protectores solares, aunque todavía hay cierta resistencia especialmente cuando el FPS es muy alto, porque creen que no se van a quemar. El uso de sombreros, por ejemplo, está cada vez más extendido pero pienso que por el contrario no existe mucha información sobre el daño que se puede producir en los ojos si no se utilizan anteojos", consignó la doctora García Díaz.
En cuanto a lo que ocurre después de la exposición, los especialistas señalaron que como consecuencia del proceso de recambio de la piel, paulatinamente el bronceado va desapareciendo; aunque por supuesto si la piel está bien hidratada esta descamación será más gradual y armónica.
Los nuevos aliados
En los últimos años con la idea de llegar en primer lugar al público femenino, se diseñaron diversos productos "alternativos" que sin ser protectores solares, tienen el mismo objetivo.
Así, surgieron maquillajes y cremas humectantes con FPS, muchas de las cuales además contienen ácido hialurónico (AH), un componente natural de la piel que actúa como una esponja absorbiendo una cantidad de agua 1000 veces mayor que el tamaño de cada una de sus partículas.
"La protección solar que brindan los maquillajes y las cremas es efectiva, y por lo general es de alrededor de FPS 15. Pero, lo que ocurre con estos productos que no están destinados a ese uso es que habitualmente en los envases no está especificado si la protección que brindan sirve para la radiación ultravioleta A y B, es decir si tiene amplio espectro. Por otro lado, como pasa con cualquier producto que pretende protegernos del sol, el maquillaje o la crema deben reaplicarse cada 2 ó 3 horas dependiendo de la actividad que se realice y si se trabaja al aire libre o no", esgrimió la doctora Ana De Pablo, médica del staff de Dermatología del Hospital Universitario Austral (HUA).
Por otro lado, en cuanto a los autobronceantes, la especialista expuso que son una opción viable para aquellos que no disfrutan exponiéndose al sol o no quieren sufrir sus consecuencias negativas, así como también para los que sí lo hacen porque puede ayudarlos a prolongar el bronceado sin tener que pasar tantas horas bajo el sol.
Sin embargo, hay que tener en claro que el uso de un autobronceante no protege contra los RUV, por lo que ante la exposición solar es necesario tomar las medidas de cuidado habituales.
Además, dado que los autobronceantes son productos cosméticos que cambian su coloración al entrar en contacto con el aire -básicamente porque se oxidan- siempre deben ser aplicados sobre la piel humectada, porque de lo contrario la piel se verá moteada o manchada.
Número de matrícula del especialista consultado:
- Dra. Rita García Díaz: M.N. 47.860
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