En este nuevo mundo híper comunicado adquirir un celular es una tarea por demás sencilla: sólo basta dirigirse a un local donde funcione una compañía que los provea, elegir un aparato y seleccionar el abono mensual que tenemos pensado pagar. Esta sencillez con la que se consigue el equipo móvil, se transforma en una odisea si el propietario de un número y de una cuenta con abono quiere dar de baja el convenio que lo une con la compañía.
Es el caso de Néstor Gómez, quien poseía desde hace más de cinco años una línea con abono fijo de una compañía de teléfonos celulares y decidió cambiar su aparato por uno más nuevo. Como conservar el número le demandaba un alto costo decidió adquirir una línea nueva. Al igual que el suyo, fueron muchos los reclamos que llegaron a este diario con las mismas características.
“Una vez con la nueva línea, me dirigí hasta la casa central de la compañía para darle de baja a la anterior, pero me dijeron que tenía que hacerlo vía telefónica. Después, cuando me comuniqué con los operadores, me indicaron que no podía darme de baja hasta que no abonara la cuota del mes en curso”, explicó Gómez.
A convencer
Después de dejar el trámite concluido, los operarios que le tomaron el reclamo y comprobaron que estaba en condiciones de obtener la baja, intentaron por todos los medios posibles convencerlo para que conserve la línea.
“Ningún operador me quería dar de baja. Entonces me iban pasando con uno y después con otro y tuve que esperar una infinidad de tiempo”, indicó Gómez.
Al respecto, un empleado de una compañía de teléfonos le explicó a Ciudadano que la insistencia de los operadores se debe a que por retenciones de clientes la empresa les abona un plus en sus sueldos básicos.
Una carta y a esperar
Otra medida que toman las compañías para la recepción de bajas, es invita a los usuarios a explicar a través de una carta enviada a la compañía las razones del desinterés por la línea.
El trámite de recepción de este formulario puede demorar hasta un mes, tiempo que se toman para aceptan los motivos de la baja. Eso genera en los usuarios una factura más para abonar y así consumar el trámite y cerrar el contrato.
Desde las compañías explican que este sistema de envío de cartas se aplica para que la empresa mejore falencias.
Una solución es pasar la línea a prepago
Para evitar las largas demoras y el exceso de precio que genera dar de baja una línea de celular, muchos usuarios buscan una salida más rápida y se deciden cambiar sus líneas de abono fijo al uso de tarjetas prepagas. De esta manera se ahorra tiempo y se evita la situación desgastante de comunicarse, una y otra vez, con los operadores de las compañías de celulares.
Pero aunque esta salida parece ser la más rápida y accesible, también tiene su costado negativo. Para poder cambiar el sistema de cobro, primero no hay que tener una deuda registrada con la compañía, por ejemplo estar pagando un equipo en cuotas; segundo, el mes en curso tiene que estar abonado; y tercero, para poder realizar el cambio, hay que cargarle al celular una tarjeta de $30 o más.
En esta época donde el celular es una herramienta de comunicación indispensable para la vida cotidiana, los usuarios deben lidiar con estos inconvenientes que, sin dudas, se podrían evitar.
Fuente:
www.ciudadanodiario.com.ar
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